Se equivocó el pistolero (esp) (desde MoM#5)
por Claudio Curciotti
.
Se equivocó el pistolero
.
Le hablaron a un pistolero, para matar a un pesado
le dieron el anticipo y aquel contrato firmaron
no se tardó mucho tiempo, para cazar al venado.
.
De pronto aquel pistolero, llegó a avisarle a su cliente.
La cuenta ya está saldada, entréguenme los billetes,
aquí les traigo las pruebas, pa’ que no duden su muerte.
.
Esas noticias me gustan, tenemos que festejarlo.
Voy hacer una gran fiesta, por este gusto que traigo.
Brindemos por el muertito, que ya lo han de estar velando.
.
La banda estaba tocando, cuando llegó un mensajero.
Señores paren la fiesta, se equivocó el pistolero,
al que mató no era el blanco, era un señor ganadero.
.
En medio de aquel mitote, con una metralladora,
mataron al pistolero, la mafia nunca perdona.
La bronca es que el ganadero, no era muy chica paloma.
.
Porque de tapar un hollo, se destaparon ochenta.
Por culpa del pistolero, ya es mucha la gente muerta.
Siguen los enfrentamientos, y el que buscaban ni en cuenta.
.
Una Historia. Como otras, en Méjico. Desde el D.F. hasta la frontera con los Estados, a menudo se oye hablar de pistoleros, tiroteos, ajustes de cuentas entre bandas, sicarios, familias, carteles, y no sólo en las páginas de las crónicas, sino también en las letras de las típicas canciones de música Folk Mejicana. Una música que se remite a la Polka y que es conocida como Norteña. Se equivocó el pistolero, es el relato de uno de los hechos posibles en las tierras donde el narcotráfico se balancea entre necesidad y problemas sociales. En concreto es la crónica de un error de identidad que le va a costar la vida a muchas personas. Un error que rompe con la armonía de una aldea en el norte de Méjico, donde muchas personas desempeñan habitualmente su trabajo de narcotraficante. Un error que también es un expediente narrativo para interrumpir la linearidad de lo cotidiano en el mundo mafioso. Irrumpe dentro de ese sistema como elemento caótico.
Se equivocó el pistolero es una canción de los Tucanes de Tijuana, un grupo de éxito en la escena musical mejicana. Posiblemente los herederos de la tradición de Los Tigres del Norte, grupo histórico que ha transformado al género Norteño en gloria nacional. Las letras de los Tucanes cuentan de los vaivenes de los narcotraficantes y, por primera vez en su género, de fiestucas con cocaína.
.
Mitos. Héroes. La música Norteña se desarrolla dentro de la tradición del corrido, “una de las formas más intensas de la poesía mejicana”, como la describe el poeta Rubén Bonifaz Nuño. Esta forma poética nace de las baladas de la Romanza española y de la Jácara, pero posiblemente retoma contenidos y formas de los cantos épicos de la cultura indígena, sobretodo los de lengua Nahuatl. La difusión masiva de este género empieza con la histórica Revolución de Pancho Villa y Emiliano Zapata en 1910. Los corridos cantaban versos acompañados por guitarras de distintas formas y dimensiones, relatando crónicas de la resistencia, historias de hombres que vivían al margen de la ley y que combatían la dictadura (los bandoleros). Tras la caída del régimen, el género se fue evolucionando junto con la profesión del bandido. Los revolucionarios que habían combatido contra el régimen se encontraron enfrentados al hambre y a la pobreza de una república corrupta ya desde su origen, reivindicando sus derechos a través de la construcción de un sistema de tráficos ilegales que garantizara su porvenir. La denominación cambia al añadirse el prefijo de narco. Las historias de los narcocorridos entonces se transforman en crónicas relacionadas con la criminalidad y la venta de drogas, en las que además de episodios y anécdotas, también se transmiten valores culturales de generación en generación. Aceptar el peligro como condición implícita para adquirir honor y poder social, despreciar al traidor, subvertir la ley, pero aún más burlar y tomarle el pelo a la policía, así como tener que llevarse bien con los funcionarios del Estado, es algo que nos habla de Méjico y sus mitos.
.
Traición. La Sierra. El narcocorrido alaba la vida en el campo. La tierra natal siempre va a ser su Ítaca. La Sierra, las praderas del norte de Méjico, son las metas a las que regresar tras haber arriesgado la vida en el intento de hacerse ricos en Estados Unidos. Por lo tanto las historias y las tradiciones de la tierra natal son la expresión del arraigo en la identidad nacional y cultural, algo que fortalece el espíritu del bandido viajero. El héroe nunca niega su pasado campesino; aún cuando el narcocorrido se hace rico, no niega ni esconde sus orígenes humildes, de campo.
.
Claves. Códigos. Esto lo digo con clave/ muchos pueden entenderlo/ y aquellos que no lo entiendan/ echen a andar el cerebro. No son sólo un instrumento de difusión de valores con valor lenitivo. Las letras de los narcocorridos transmiten un código exacto que marca un límite, como un umbral en la percepción del fenómeno, una línea de demarcación entre testigos de una determinada realidad social y alegre cantantes con sombrero mejicano.
.
Errores. Mis Enemigos. Valentín Elizalde, famoso cantante del género narco, muere víctima de un atentado a fuera de una arena, donde acababa de presentar sus canciones recién estrenadas. Le acribillaron el coche a balazos; el mayor éxito de su último disco era “Mis enemigos”, esta canción acompañada de video fue colgada en la red por la banda de “El Chapo” para amenazar a los rivales de “Zetas”. El pavo ha cometido un error, Elizalde se metió donde no debía. Y la palmó. La noticia ha hecho correr mucha tinta en la prensa nacional, alimentando teorías sobre la connivencia entre cantantes y criminales, así como hipótesis que apuntan a la existencia de lazos entre tráficos ilícitos e industria discográfica.
.
Mario Quintero, cantante de Los Tucanes, fue invitado por la cadena de televisión mejicana Univision para contar la historia de su éxito, pero sobretodo para contestar a las acusaciones de connivencia con asociaciones ilegales relacionadas con el tráfico de cocaína. Muchos medios de información les han acusado después de que el 5 de marzo de 2007 saliera el vídeo de la canción “El papá de los pollitos”, en el que se ve claramente a algunos miembros del grupo mientras manejan armas pesadas, con talante de traficante, acompañados de chicas en bikini.
.
“Cómo le dije hay preguntas que no se deben hacer o respuestas que no se deben dar, esto para que nadie se vaya a ofender”
.
La periodista del programa sobretodo estaba preocupada por la mala influencia que las letras de las canciones pudieran tener sobre los jóvenes.
.
“Nosotros somos consecuencia y no causa y lo que hacemos es divertir a la gente”
.
“Los narcocorridos por definición están basados en historias verídicas sobre situaciones que viven los narcotraficantes. Para hacer mis canciones me alimento de noticias y cartas que me escribe la gente”
.
La periodista le pregunta que opina de la hipótesis de censurar sus vídeos.
.
“Es muy triste que en nuestro México quieran acabar la problemática (de la violencia) con prohibir la música”
.
A tan sólo una semana de estrenar su último disco “Los papas de los pollitos”, Los Tucanes, ya ganan el primer disco de oro, que en Méjico son cincuentamil copias. En los últimos meses el grupo ha duplicado el número de su guardaespaldas debido a las amenazas que han sufrido.
.
Economías. Ilícitas. Muchos hacen hincapié en la relevancia del fenómeno del tráfico de cocaína y hierba, en el marco de la economía mejicana. Algunos economistas han llegado a la hipótesis de una apertura a los capitales ilícitos; es decir, utilizar los recursos que se blanquean de forma encubierta para financiar escuelas, hospitales y obras. Casi el 50% de los trabajadores de las capas bajas y medias de la sociedad mejicana no reciben ningún tipo de ayuda médica y social por el trabajo en negro que desempeñan.
.
• *Las Tigres Del Norte: Las novias del traficante
.
David L. Burckhalter, Gary Paul Nabhan, Thomas E. Sheridan; LA Vida Nortena: Photographs of Sonora, Mexico; Paperback 1998.
Pablo Vila; Crossing Borders, Reinforcing Borders. Social Categories, Metaphors, and Narrative Identities on the Us-Mexico Frontier; Paperback 2000.
Helena Simonett; Narcocorridos: An Emerging Micromusic of Nuevo L. A.; Ethnomusicology, Vol. 45, No. 2; 2001.
Elijah Wald; Narcocorrido: A Journey into the Music of Drugs, Guns, and Guerrillas; Paperback 2002.
Mark Cameron Edberg, Duncan Earle, John Peterson
El Narcotraficante. Narcocorridos and the Construction of a Cultural Persona on the U.S.-Mexican Border; Paperback 2004
Ruben Tinajero Medina; El Narcocorrido: Tradicion O Mercado?; Paperback 2004.
.
http://www.elijahwald.com/corrido.html











































Entries (RSS)